
Se iniciarán los implantes de nanobots sobre fracturas o sobre órganos dañados para que lancen y regulen las señales de reparación. Serán capaces de reclutar más células reparadoras y pongan más material a disposición de éstas para que hagan su trabajo. Serán la nueva terapia para ayudar a parar hemorragias y recuperar heridas gracias a su capacidad de formar vasos sanguíneos.